Querido Luke;

Mi pobre amigo. Has venido a la tierra con propósitos inciertos tergiversados por esta masa anónima llamada sociedad. Quizá en un tiempo pasado tu propósito era claro, casi tan sublime como el de quienes te acompañaban, pero ahora estás encerrado todo el día y te ensucias con tu miseria.

Todo tú eres energía, no obstante te encuentro tan desesperado por liberarte de esa pesada carga, lloras y pataleas no tienes control sobre tu ser, no intentas tenerlo.

En días de profunda reflexión, lamento que tu libertad represente un futuro tan devastador para ti y mientras acaricio tu rostro, busco tu mirada, ¿a donde viajas cada vez que te busco?

Mi querido Luke, perdona a esta humanidad que no hace más que crecer hacia arriba sostenida en hilos de cera. Tu no eres el Ícaro de esta historia…eres el Sol.