Ya sé que nadie pide nacer en esta Tierra y de todos modos ya estamos aquí, defecando en la Tierra que nos dió la vida. Igual somos todos unos parásitos y los científicos siguen insistiendo en que el apocalipsis va a llegar pronto, prediciendo cuándo se acabará la vida del Sol, de la Luna y las estrellas. Y seguimos aquí, vaciando las vejigas en los retretes o en las botellas vacías de refresco y dejándolas tiradas en el camino. Igual inventan plástico biodegradable que se degrada después de cien años en lugar de mil. Y los ambientalistas lloran por las ballenas jorobadas, las vaquitas marinas y el deshielo polar. Igual, somos solo uno porciento de la vida a proteger en la Tierra, pero solo nosotros hemos desarrollado la capacidad de morir sabiendo que se muere, de sufrir la pesadez de la conciencia y legar la ignorancia a través de la cultura.
Y pasa el tiempo pero ni el Sol se destruye,ni el ataque zombie brota ni la tercera guerra mundial llega, ni la pandemia nos extermina. E igual,la vida sigue, y mañana es otro día para comer, dormir y tirar los sueños uno a uno, envueltos en papel higiénico.