Toma un respiro y descansa solo por un breve momento. La vida es realmente dura y tu haz sido tan valiente para soportarla con sus embates y vapuleos.

A menudo desespero de verte en tu carrera infinita, y quisiera aliviar tu carga acumulada con los años.

Admiro tu fragilidad aparente. A veces cuando te miro caminar cuesta arriba creo que veré por fin el final de tu jornada,el día que el peso todas tus decisiones mermará las fuerzas de tus brazos y por fin dejarás todo atrás.

Y justo cuando creo que te darás por vencida, redoblas esfuerzos y sales a flote haciendo uso de misteriosos poderes provenientes de lugares que incluso tu desconoces. Aparecen frente a tí en los últimos minutos de la angustiante hora.

Eres tan fuerte e independiente, tan capaz de hacerlo todo sola. He llegado a pensar que quienes te rodean confiamos ciegamente en esta verdad.El día que caigas, confiaremos egoístamente que te levantarás y reafirmaremos el axioma, vitoreando los logros de tu férrea voluntad.

Y si ese día llega, sospecho que no llorarás, no te quejarás, e irremediablemente te obligarás a ser más fuerte y así volterás de nuevo la página, y comenzarás de nuevo.

Temo que si un día te pido que te detengas, de hecho redoblarás tus esfuerzos y comenzarás a andar más rápido hasta hacerte inalcanzable.

A veces no entiendo por qué haces todo esto, me gustaría averiguar aquello que te motiva a seguir persistiendo en este camino cuyo único fin es la muerte.

Si un día estas lista para detenerte un momento largo sin límite de tiempo, quizá puedas contarme de tus encuentros y desencuentros.

Aquí estaré, esperando tu regreso.