Fue el tiempo, en que soñaba ingenuamente, caí en las fauces de un hoyo profundo bajo el árbol donde reposa el ave Jubjub, donde el tiempo es ilusión y la vida es un instante.
No tengo miedo, sé que estoy cayendo, otros han caído y del mismo modo otros caerán profunda y ciegamente, conmigo o en tiempos futuros.
En mi andar rebosante de ardiente juventud, un día la Tierra fue azotada por el rugido monstruoso del Jabberwocky. Los lobos aullaron a la luna, el viento se volvió helado, la era del cambio había llegado. El fragoso día se aproxima, no hay manera de escapar, es un sueño dentro de otro sueño.Terrible bestia, deshacía los argumentos del mundo con su desesperanza, la experiencia de una lucha cíclica, el eterno renacer de las cenizas.
Correr o morir, despertar o seguir soñando. Y entre sueños, bella, espléndida y sensual.Oh, ¡la espada vorpal!Aquel día, ella me habló al oído palabras sin sonido y sonidos sin lenguaje, con su filo y su calor se clavó en mi pecho, azotando, desgarrando, carcomiendo. ¡Mentirosa! -le gritaba- y ella pálida y fría, yacía inerte frente a mí y yo sujetaba la empuñadura.
Sigilosa, elegante, ella me tomo en sus brazos, y yo agonizante recibí el beso de su filo…Uno, dos, tres, su hoja vorpalina silbicortipartiò mi corazón…En mi último resquicio de cordura…ella me tomo en sus brazos, y en lo alto del castillo, silenciosa, alli bajo la luna, su sangre se fundió a la mía.
Tomó mi carne inerte,súbitamente la arrojó a un hoyo de nombre “Realidad”, un bello nombre para un foso sin fondo, donde todos caen, otros caerán y otros han caído ya.
Yo dormía profundamente, cuando volví a despertar entre blancas sábanas…el fragoso día había terminado.
Espléndido Jabberwocky, has ganado, me has engañado con tu antiguo arte, cautivador e ilusorio, tus filosas garras disfrazadas de caricias y ternura, entre sueños caigo y me levanto…Hoy la sangre ha de rodar sobre la piedra de la cumbre infinita del despertar de las conciencias. Esta lucha la has ganado, y tiemblo de miedo ante la grandeza de tu amor ¿dónde yace mi cuerpo, en la fosa profunda o en el templo solitario de los sabios inmemoriales?
(Inspirada en el Poema “Jabberwocky” de Lewis Carroll )
Epíloguito: Un día estaba yo, cayendo en la cuenta que la vida tiene sentido solo cuando nos rendimos a la insondable tarea del autoconocimiento, es necesario entrar en el sueño, para conocer la Realidad. Ella destroza, porque la Realidad es una ilusión de mentes dormidas. Es la espada símbolo de sabiduría, que duele profunda cuando encaja su filo en nuestras mentes, ¿pero y si ella está disfrazada? La espada, la realidad y la vida son la misma cosa, el sueño colectivo de la humanidad. ¿Quién es el Jabberwocky? ¿Por qué se esfuerza tanto en ocultar su maldad disfrazandose de la espada, dentro de un sueño insignificante? ¿Hacía donde dirigimos nuestras luchas en el despertar de nuestra conciencia? Vivimos temiendo de la grandeza de la verdad ante la ilusión de la realidad. Porque la realidad es un sueño inspirador que todos compartimos.