Reconozco que no soy la mujer más bella que he conocido en mi vida, promedio es invisible; ni fea ni guapa;peor es nada. No obstante, esta forma de caminar, la muecas que hago frente al espejo y la cámara, todo eso no me pertenece, el guion de esta película ya estaba incorporado en esta máquina corpórea; al parecer nadie viene al mundo en blanco. ¿Qué puedo construir si ya la hoja está saturada de tantos otros sueños?

Me encuentro a la deriva,una flor de loto creciendo en los pantanos de mi propio destino; marchitarse o reproducirse, son los caminos de mi existencia.¿Acaso soy un animal a merced del tiempo, del ciclo de la vida natural?

Tengo miedo de salir de esta prisión mental ¿como me reconoceré cuando deje atrás los espejos de mi jaula de oro? Hace un tiempo percibo cierta falta de aire, pero mi espíritu parece preferir la asfixia que la libertad. ¿Sería distinto si yo gozara de los beneficios o maleficios de mis congéneres, si estuviera en el lado blanco o en el negro, pero para nada en este gris absurdo?

Cierro los ojos y postergo la firma del contrato a propósito , porque hay soledad en el exilio y exilio en la integración ¿y si solo hay estos caminos para ser mujer, cuál será mi destino ante una opción diferente y desconocida? ¿Por qué no puedo imaginar opciones alternas sin miedo a ser alienada a favor del contrato social? Privilegios y desventajas, azares del juego de la vida y mi primera tirada de los dados, la siento como si fuera la única oportunidad.

He visto como el teatro se fue vaciando en estos años, ya nadie espera que florezca. Incluso si me doy el tiempo para madurar, para ser determinada, para elegir un camino, nunca saldré de esta simulación.Vivo a merced del tiempo y el tiempo marcará mi fin pero no mi muerte.